La ciudad nos consumen poco a poco. Consigue robar nuestra alma, o lo poco que queda de ella. Puede dejarnos sin aliento al mirarla de lejos. Puede borrar las estrellas del cielo con su imponente luz. Puede hacernos desaparecer entre la multitud. Puede enloquecernos con su vaivén. Puede enamorarnos con su quietud.
Puede...




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